Por: Reynaldo Rodríguez Cuéllar
El ampliado campesino celebrado en El Alto, en el que la CSUTCB priorizó la búsqueda de la unidad sectorial y expresó su rechazo a la eliminación de la subvención del diésel, constituye un nuevo episodio de la compleja coyuntura social y económica que transita Bolivia.
Las reivindicaciones sectoriales forman parte de la dinámica democrática; empero, la estabilidad nacional debe protegerse, conminando a que toda demanda respete el orden del marco constitucional, preservando el Estado de Derecho de la ciudadanía, sin comprometer la paz social, la seguridad pública ni el funcionamiento de las instituciones del Estado.
Cuando el orden y el deber constitucional imponen la defensa de la integridad de la Patria, Bolivia exige una actuación profesional, disciplinada y firme de sus instituciones, en irrestricto cumplimiento de la ley, la protección de la soberanía nacional y la preservación del orden democrático.
En ese cometido, la coordinación entre la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas, dentro de sus respectivas atribuciones constitucionales y legales, representa una responsabilidad superior frente a cualquier amenaza que pretenda vulnerar la integridad territorial, quebrantar el orden democrático o someter la voluntad nacional mediante la inadmisible violencia.
La labor de inteligencia adquiere importancia estratégica e ineludible: mediante información evidenciable y procedimientos legales, identifica y ubica a personas de las cuales exista indicios de participación en actividades delictivas, conspiraciones criminales o acciones dirigidas a promover asociaciones delictuosas en perjuicio de la ciudadanía, activando mecanismos legales pertinentes para ejecutar aprehensiones cuando lo disponga la autoridad competente.
No se trata de imponer la fuerza por encima de la razón, siendo menester ejercer autoridad con legitimidad; sin desconocer las reivindicaciones sociales, garantizando que se expresen sin destruir el derecho de los demás. Denotando que la disciplina institucional adquiere su inalienable valor cuando se encuentra subordinada a la Constitución, guiada por la legalidad y comprometida con la protección de la ciudadanía.
La República no precisa de instituciones sometidas a intereses circunstanciales, por el contrario demanda mujeres y hombres conscientes de la trascendencia de su uniforme, la responsabilidad de su juramento y el valor de su misión.
Desde Actualidad Informativa sostenemos como postulado irrenunciable que cuando la ley se cumple: la soberanía de nuestra Patria se protege con responsabilidad, la autoridad se honra cumpliendo el deber, la historia se forja con decisiones, Bolivia ya resolvió y exige orden, paz, trabajo e instituciones sólidas, capaces de responder a los desafíos de su tiempo con profesionalismo, integridad y lealtad constitucional.
Actualidad Informativa
Cuando informar no es una opción, sino un deber.
UNIDAD, SOBERANÍA Y DEBER: LA REPÚBLICA EXIGE INSTITUCIONES FIRMES